February 17, 2009

camino...(updated)


Descanzo en las esquinas de mi alma. Estoy cansada porque llevo días arrastrando trozos de sueños rotos y tratando de atrapar con redes de esperanza y fé, pensamientos y sentimientos que vuelan sin rumbo definido. No sé qué calle me espera por cruzar ni qué otra esquina estará disponible para descanzar...solo sé que huyo del camino que dejé atrás, busco una salida para ponerle fin a la tonta historia que habla tanto de ti.
Doy unos pasos más y luego pienso que quiero volver atrás. Empiezo a extrañar aquellos bocados de dulzura invisibles para los demás, esas manos ingratas que me costaron tanto soltar, tu compañía que aunque ausente me seguía sin falta y me servía de guía.

Luego reacciono y me doy cuenta de que la necedad se equivoca por más que me muera por besarte la boca, que hay cosas que todavía no alcanzo a entender, y que los instantes de debilidad son solo símbolo de que te quise de verdad.
Sigo mi camino afrontando la realidad que vivo aunque no es pecisamente la que si hubiera podido, hubiera elegido. Avanzo recordando que nunca te he mentido pero tampoco solo con la verdad te he hablado, repitiéndome que he sentido miedo de que en algún momento me fueras a fallar o me hayas fallado, que es opción dejar entrar a la ansiedad y que no quiero sentir pena ni pesar. Que no tengo tiempo para sentarme a esperar ni tiempo para llorar, que no tengo tiempo para llenarme de soledad.

February 5, 2009

Estos días

Estod días los siento como infinitos.
No se si he madurado o si me he convertido en una persona indiferente y amargada ante los obstáculos y ante los diferentes resultados, si me siento confundida y aturdida pero no se por qué no me siento dolida.

Todo lo mantenía en orden. Pero estos días mis nortes se difuminaron. Mi corazón recibió una mala noticia pero no sufrí, no se si será porque no quiero suficiente o porque por fin aprendí a querer sanamente; y mi cerebro se quedó sin ocupación, se quedó sin trabajo diario que lo rete y me preocupa que se haga dormilón. Quién diría que en cuestión de horas iba a dar un giro tan inadvertido esta vida, o al menos la mía.

Otros días hubieran sido llenos de llanto inquietud y ansiedad. Estos días busqué quietud y soledad. Necesitaba parar sin esperar y respirar para poder pensar...Estos días no me han bastado, por eso todavía sigo pensando y respirando, la respuesta que he logrado encontrar es que para continuar justo lo unico que necesito es eso: respirar y pensar. Y después? Actuar sin esperar.

January 30, 2009

Con solo ver como me miran tus ojos sé lo que pasa por tu mente.
Con solo sentir uno de tus abrazos sé cual es tu parte favorita de mi cuerpo.
Con solo escuchar el tono de tu voz sé las verdaderas palabras que querés decir.
Con solo ponerle antención a uno de tus suspiros sé lo que te comunica el corazón.
No necesito verte llorar para saber que estás triste.
No es necesario que te rasqués la cabeza para saber que estás frustrado.
Es innecesrio esperar a que te duermas si estando despierto también se con lo que sueñas.

January 28, 2009

Para que el hombre entienda!

Que orgullo ser mujer en este siglo! Aunque existan cosas que machos y hembras traen por naturaleza y no se puede hacer nada al respecto, ser mujer hoy es una bendición.


ELOGIO A LA MUJER BRAVA
A los hombres machistas, que somos como el 96% de la población masculina, nos molestan las mujeres de carácter áspero, duro, decidido. Tenemos palabras denigrantes para designarlas: arpías, brujas, viragos, marimachos. En realidad, les tenemos miedo y no vemos la hora de hacerles pagar muy caro su desafío al poder masculino que hasta hace poco habíamos detentado sin cuestionamientos. A esos machistas incorregibles que somos, machistas ancestrales por cultura y por herencia, nos molestan instintivamente esas fieras que en vez de someterse a nuestra voluntad, atacan y se defienden.

La hembra con la que soñamos, un sueño moldeado por siglos de prepotencia y por genes de bestias (todavía infrahumanos), consiste en una pareja joven y mansa, dulce y sumisa, siempre con una sonrisa de condescendencia en la boca. Una mujer bonita que no discuta, que sea simpática y diga frases amables, que jamás reclame, que abra la boca solamente para ser correcta, elogiar nuestros actos y celebrarnos bobadas. Que use las manos para la caricia, para tener la casa impecable, hacer buenos platos, servir bien los tragos y acomodar las flores en los floreros. Este ideal, que las revistas de moda nos confirman, puede identificarse con una especie de modelito de las que salen por televisión, al final de los noticieros, siempre a un milímetro de quedar en bola, con curvas increíbles (te mandan besos y abrazos, aunque no te conozcan), siempre a tu entera disposición, en apariencia como si nos dijera "no más usted me avisa y yo le abro las piernas", siempre como dispuestas a un vertiginoso desahogo de líquidos seminales, entre gritos ridículos del hombre (no de ellas, que requieren más tiempo, y se quedan a medias).
A los machistas jóvenes y viejos nos ponen en jaque éstas nuevas mujeres, las mujeres de verdad, las que no se someten y protestan, y por eso seguimos soñando, más bien, con jovencitas perfectas que lo den fácil y no pongan problema. Porque éstas mujeres nuevas exigen, piden, dan, se meten, regañan, contradicen, hablan, y sólo se desnudan si les da la gana.

Éstas mujeres nuevas no se dejan dar órdenes, ni podemos dejarlas plantadas, o tiradas, o arrinconadas, en silencio, y de ser posible en roles subordinados y en puestos subalternos. Las mujeres nuevas estudian más, saben más, tienen más disciplina, más iniciativa, y quizá por eso mismo les queda más difícil conseguir pareja, pues todos los machistas les tememos.
Pero estas nuevas mujeres, si uno logra amarrar y poner bajo control al burro machista que llevamos dentro, son las mejores parejas. Ni siquiera tenemos que mantenerlas, pues ellas no lo permitirían porque saben que ese fue siempre el origen de nuestro dominio.
Ellas ya no se dejan mantener, que es otra manera de comprarlas, por que saben que ahí –y en la fuerza bruta- ha radicado el poder de nosotros los machos durante milenios.
Si las llegamos a conocer, si logramos soportar que nos corrijan, que nos refuten las ideas, nos señalen los errores que no queremos ver y nos desinflen la vanidad a punta de alfileres, nos daremos cuenta de que esa nueva paridad es agradable, porque vuelve posible una relación entre iguales, en la que nadie manda ni es mandado.
Como trabajan tanto como nosotros (o más), entonces ellas también se declaran hartas por la noche, y de mal humor, y lo mas grave, sin ganas de cocinar. Al principio nos dará rabia, ya no las veremos tan buenas y abnegadas como nuestras santas madres, pero son mejores, precisamente por que son menos santas (las santas santifican) y tienen todo el derecho de no serlo.
Envejecen, como nosotros, y ya no tienen piel ni senos de veinte añeras (mirémonos el pecho también nosotros, y los pies, las mejillas, los poquísimos pelos), las hormonas les dan ciclos de euforia y mal genio, pero son sabias para vivir y para amar, y si alguna vez en la vida se necesita de algún consejo sensato (se necesita siempre, a diario), o una estrategia útil en el trabajo, o una maniobra acertada para ser más felices, ellas te lo darán, no las peladitas de piel y tetas perfectas, aunque éstas sean la delicia con la que soñamos, un sueño que cuando se realiza ya no sabemos qué hacer con todo eso.
Somos animalitos todavía, los varones machistas, y es inútil pedir que dejemos de mirar a las muchachitas perfectas. Los ojos se nos van tras ellas, tras las curvas, porque llevamos por dentro un programa tozudo que hacia allá nos impulsa, como autómatas. Pero si logramos usar también esa herencia reciente, el córtex cerebral, si somos más sensatos y racionales, si nos volvemos más humanos y menos primitivos, nos daremos cuenta de que esas mujeres nuevas, esas mujeres bravas que exigen, trabajan, producen, joden y protestan, son las más desafiantes, y por eso mismo las más estimulantes, las más entretenidas, las únicas con las que se puede establecer una relación duradera, porque está basada en algo más que en abracitos y besos, o en coitos precipitados seguidos de tristeza; nos dan ideas, amistad, pasiones y curiosidad por lo que vale la pena, sed de vida larga y de conocimiento.
Por Héctor Abad

January 19, 2009


No sé como explicar este sentimiento que siento tan grande por dentro. Este sentimiento que es tan real pero tan discreto, tan fuerte pero no tiene raices, tan honesto que a todo lugar que voy lo llevo puesto pero los únicos que lo saben son mi corazón y por supuesto el viento.


No puedo desearte infelicidad, te quiero mucho más que eso. No me puedo enojar por tu necesidad de terminar un viaje a tu interior para descubrir aquellas escalas que te saltaste sin poderlo evitar, sería quitarte libertad. Si necesitás descanzar y volver un poco atrás no te puedo esperar, lo que sí espero es que las huellas de nuestros recuerdos te guíen para que en un tiempo me encontrés y me podás alcanzar.


No me cuestiono qué salió mal. Nada salió mal. Nada fue un fracazo. Todo fue un resultado diferente a lo que mis anhelos, fé y dedos cruzados estuvieron enfocados.
No dije nada mal, al contrario, dije muy poco. No todo estuvo bien, pero lo que estuvo mal también fue demasiado poco.


No he llorado. No tengo ganas. No niego que siento ese nudo que aprieta en el pecho y la garganta unas cuantas veces al día, pero muchas otras te me olvidas, no estoy sufriendo. No siento pesar por un solo motivo, y es que aunque tenga en mi mente una guerra de sentimientos y pensamientos tan presente, no vas a ser vos quien me destroze el corazón. Si en mi destino está sufrir otro desamor bienvenido sea, pero que no seas vos.


No miento cuando digo que siento nostalgia. Porque siento que en esta historia no todo termina de empezar pero tampoco todo empieza a terminar, tal vez sea por eso la magia que me hechiza porque todo es nada y nada es todo. Y tengo miedo porque no es menos que una locura pensar en lo que irá a pasar cuando en tu memoria ya no esté, cuando en vez de ser yo la que entierra el pasado, sea a mi a la que me entierren y termine siendo parte de tu ayer.



January 15, 2009

Si yo fuera hombre


Si conociera a una mujer que me llamara la atención, sin falta llamaría para volverla a ver. no la engañaría con palabras con sabor a miel y ni siquiera fingiría interés, solo por publicar días después a lo que supo su piel.

No juzgaría a una mujer por tener unas cuantas arrugas, entendería que representan más de una tristeza, un enojo , o preocupación. Sabría que esas líneas no solo definen su rostro, sino también su vida y el camino por el que ha sido sometido su corazón.

Si fuera hombre mi arma secreta sería llenarla de protección, porque sé que por más independiente ,trabajadora y valiente que sea una mujer, es una necesidad que traemos y que viene entre las venas desde nuestra creación. No hay nada que tenga más sentido para una mujer que entregar su corazón a un hombre que lo hace a uno sentir protegido.

También me cuidaría de más de una de ellas. Tengo total conciencia de que no todas se caracterizan por honestas o discretas sino por superficialismos, materialismos o porque en el fondo lo que buscan es que les compren un par de tetas. Y no solo eso, otras se felicitan por cumplir a la perfección el papel de trofeos o floreros porque no sé si por inteligentes o inútiles saben que la mayoría de los caballeros las prefieren brutas.
No me intimidaría con un carácter fuerte, es más elegiría esta característica en mi pareja. Las mujeres con más carácter y determinación son en el fondo las más vulnerables. Las que creen que tienen llevar los pantalones pero en su interior quieren lucir y sentir una falda mientras le pega el viento. Son este tipo las que con mientras pasa el tiempo y llega la vejez es más fácil convivir, con los años se aburren de complicarse por exigir e insistir.

Si fuera hombre valoraría más a la mujer, me tomaría tiempo para encontrar una que realmente me supiera entender, no buscaría llenar espacios ni soledad con amoríos pasajeros que terminan siendo parte de una colección de amistades con exclusividad. Pero sobre todo buscaría una mujer que supiera ser pareja en libertad.

December 30, 2008

Asi es mi hermana



Mi hermana, es la única que tengo.

He tendio a mi hermana a la par durante 27 años, conviví con ella a diario durante 24 años de mi vida y se me hace increíble pensar que de un mismo techo salgan personas tan distintasaún siendo educadas y criadas por las mismas personas.

Irene es valiente y toma riesgos. Yo soy más pendeja y de movimientos seguros.

Aprovecha cada oportunidad que se le presenta para descubrir nuevos caminos;
tiene un reloj biológico que le recuerda cada cierto tiempo hacer algo nuevo , hacer algún cambio aunque sea mínimo.


Es demasiado amiguera, le gustan los ambientes escandalozos y de mucha fiesta. Yo busco el ambiente tranquilo y cada muerte de obispo grandes fiestas.

Pero ella también aprovecha cuando puede los espacios de silencio y paz. Y aunque sea tan amplio el tipo de gustos de mi hermana, en silencio o en bullicio, no le gusta que le invadan el espacio. Deja entrar con faclidad pero igual de fácil invita a salir.

No se enamora con facilidad. Para que deje entrar a un hombre, tiene que ser casi que un caballero que pase aventuras fantásticas montando un caballo blanco que vuele y le rescate el corazón. No conozco mujer más exigente que mi hermana para elegir con quien compartir su mundo. Ojalá yo tuviera un poquito de eso...pero no, lo que tengo es una maestría en reclutar estúpidos. Pero tengo que decir, que cuando entrega su corazón no hay freno que la pare.

Ire es perfeccionista. Yo le huyo al perfeccionismo.
Es impecable con su trabajo, cosas y con ella misma. Trata de mantener el control de absolutamente todo lo que la rodea, y han sido unicamente los momentos en que no puede hacer absolutamente nada para mantener el control en los que la he visto de brazos caídos al borde de rendirse.
He visto llorar a mi hermana durante dos meses llena de ira, de dolor y confusión cuando su gran amor le destrozó el corazón y pasaron casi seis años hasta que sintiera amor otra vez.
La he visto no soltar un rosario en vientidós días desesperada cuando nuestro papá estaba agonizado y luego sentirse rendida ante la vida cuando por fin él descanzó.
Ha llegado a la casa despeinada, pasada de tragos, sientiendose impotente, hablando sola y haciendo preguntas que uno trataba de responder y a fin de cuentas eran retóricas por un hombre por el que sintió amor y fue correspondida pero que por cosas de la vida que en el momento no entendía la relación nunca se consolidó, en el momento para ella nada era justo después de seis años de nos sentir amor. El día siguiente aseguró que no le importaba y del tema no se volvió a hablar.
He sido testigo y protagonista de cuando pierde el control. O porque pago platos rotos de un colerón ajeno o porque soy yo la causante de ese colerón. A veces con ella me siento gato por la cantidad de veces que me ha dicho que para ella estoy muerta, por supuesto como buenas hermanas al mes revivo y lo que termina muriendo son las palabras hirientes y no yo.


Es demasiado sensible, cosas estúpidas la hacen enojar pero también cosas estúpidas la hacen morirse de risa. Uno nunca sabe como va a reaccionar, si se me obligara a describir a mi hermana con una sola palabra eligiría : impredescible.
Tan llorona que una magdalena se le queda atrás, esto no hay duda que es de familia, las tres liberamos el enojo levantando la voz o llorando. Con el transcurso del tiempo creo que hemos optado más por llorar que por gritar.


A Ire le ha costado mucho entenderme, somos tan diferentes que muchas de mis conductas para ella son incoherentes y otras para mi las de ella son insensatas. Nos ha costado un poco encontrar un balance donde podamos decir que es el ideal.
Su perfeccionismo a veces me zofoca, lo último que soy es perfeccionista. A veces respondo a sus preguntas de manera seca y cortante, ella cree que existe un tono de odio para cuando me dirijo a ella, lo que pasa es que no termina de entender que estoy tan acostumbrada a que sea tan cambiante y es tan exigente que me da miedo como reaccione o que mi respuesta no sea suficiente y luego yo por soberbia y "defenderme" o por "no perder" responda a su reacción y termine siendo un pleito estúpido hablar de algo que precisamente sea una estupidez.

En los ultimos años nos ha tocado vivir cosas tan duras que no hay manera de que nuestra relación no haya mejorado. Si algo puedo decir de mi hermana es que cuando he necesitado defensas o cuando he necesitado consuelo, es ella la que encabeza las luces que empiezo a seguir cuando empiezo a buscar la salida. Si estoy en un hueco ella no me deja hacerlo más hondo, más de una vez ha sido mi sostén.

Me tocó una gran mujer como compañera de vida, mi hermana me enorgullese por no ser perfecta aunque busque la perfección constantemente, amo a mi hermana porque trata de darle lo mejor a mi mamá, porque es leal con quien le es leal, porque ama a sus amigos como familia, porque es persona, ama los animales, porque sabe defenderse sola y es valiente, porque busca siempre ser feliz aunque tenga momentos de tristeza, porque tengo certeza de que tiene un corazón noble. Amo a mi hermana porque compartimos sangre y por eso la defiendo, compartimos padres, porque venimos de un mismo vientre, porque compartimos los secretos de un mismo techo; porque tenemos pasado, porque tenemos el presente y con ella voy a compartir futuro.