Si conociera a una mujer que me llamara la atención, sin falta llamaría para volverla a ver. no la engañaría con palabras con sabor a miel y ni siquiera fingiría interés, solo por publicar días después a lo que supo su piel.

No juzgaría a una mujer por tener unas cuantas arrugas, entendería que representan más de una tristeza, un enojo , o preocupación. Sabría que esas líneas no solo definen su rostro, sino también su vida y el camino por el que ha sido sometido su corazón.
Si fuera hombre mi arma secreta sería llenarla de protección, porque sé que por más independiente ,trabajadora y valiente que sea una mujer, es una necesidad que traemos y que viene entre las venas desde nuestra creación. No hay nada que tenga más sentido para una mujer que entregar su corazón a un hombre que lo hace a uno sentir protegido.
También me cuidaría de más de una de ellas. Tengo total conciencia de que no todas se caracterizan por honestas o discretas sino por superficialismos, materialismos o porque en el fondo lo que buscan es que les compren un par de tetas. Y no solo eso, otras se felicitan por cumplir a la perfección el papel de trofeos o floreros porque no sé si por inteligentes o inútiles saben que la mayoría de los caballeros las prefieren brutas.
No me intimidaría con un carácter fuerte, es más elegiría esta característica en mi pareja. Las mujeres con más carácter y determinación son en el fondo las más vulnerables. Las que creen que tienen llevar los pantalones pero en su interior quieren lucir y sentir una falda mientras le pega el viento. Son este tipo las que con mientras pasa el tiempo y llega la vejez es más fácil convivir, con los años se aburren de complicarse por exigir e insistir.
Si fuera hombre valoraría más a la mujer, me tomaría tiempo para encontrar una que realmente me supiera entender, no buscaría llenar espacios ni soledad con amoríos pasajeros que terminan siendo parte de una colección de amistades con exclusividad. Pero sobre todo buscaría una mujer que supiera ser pareja en libertad.
