
"Silvia proviene del origen latin, viene de los bosques, considerada guardiana de los bosques.
De naturaleza emotiva de defensa del honor, le gusta sentirse complementada.
De expresion consecuente, comoda y de calidad.
Es de labores cerebrales y no manuales.
Es mente de pensamiento desborado."
Mi Silvia es un personaje. Tenemos tantisimas cosas en común que a veces hasta asusta, pero con más frecuencia trae satisfacción saber que hay alguien que puede entenderlo a uno casia la perfección.
Silvia es una persona muy emocional, desde pequeñas ha sido una defensora de los inteligentes y atacante de la ignorancia para lo que el diario vivir se refiere. Siempre fue muy directa al punto que ofender pasaba inadvertido para ella. Un poco burlona y criticona, característica que hasta la fecha trata de mejorar! Pero hay cosas que simplemente vienen muy dentro. Al menos lo controla y ha aprendido a elejir con quien liberar esas criticas!
Siempre y hasta la fecha ha sido dispersa, demasiado activa. Donde hubiera una bola, bailes o porras ocupaba un lugar; siempre busca cosas que hacer que eviten la responsabilidad. Es otro punto con el que lucha a diario para completar su trabajo y empezar a ver el horizonte del final de sus estudios.
El honor es para ella su carta de presentación, puede pasar lo que sea pero lo que más le afecta es creer que por equivocaciones pierde el "glamour" o su imagen que tanto cuida y quiere de elegancia, y este factor es tan parte de ella que siente dolor cuando lo siente en riesgo. Loq ue ella no termina de entender es que equivocarse es parte del abono a la elegancia, parte de la elegancia es saber aprender a manejar situacciones difíciles, y ha tenido tantas que ya es como innato y condicionado el comportamiento elegante cuando alguien nuevo entra a su vida. Le requiere de algún tiempo abrirle las puertas de su corazón a las personas, desconfía de personas que no le sean familiares, es muy crítica para scannear en un 2x3 a quien le inspira sospecha de algún tipo. Es excelente para hacer entender sin palabras a una persona que no es bienvenida a su vida, pero también es excelente para aceptar que se equivocó cuando lo hace.
Silvia funciona con su porpia cadena alimenticia de categoría espiritual. Empieza con una idea, se ciñe como un niño por descubrir lo que hay detrás, mueve cielo mar y tierra por entender aunque le cueste tener experiencias de las que se arrepienta después. Luego viene el mazoquismo, los granizos de por qués, el lamento de la impulsividad y el llanto seco e interno por no comprender en que instante soltó las riendas de la situación; esta etapa es cuando ella es más dura con ella misma. Después pasa a la etapa de interiorización, se encierra mientras le encuentra respuestas a esos por qués, aprende una situación nueva donde la impulsividad la traiciona y el llanto seco se convierte en un escalón más a la estabilidad. Para este momento ya visualizó el organigrama de la situación y las riendas las vuelve a tomar. El resultado es una pepita más para alimentar su espiritualidad. Pero como todo ciclo es repetitivo, la cadena se repite pero cada vez menos por las mismas situaciones. Silvia es valiente y eso la hace una de las personas en las que más confío, porque ella ha tenido que enfrentar lo que ninguna de mis amigas ha enfrentado. Ha enfrentado cosas que se busca por testaruda pero tambien cosas que no pidió tener que enfrentar.
Y cuando las aguas cesan, cuando sacia sus hambres atroces, sale a la luz una de las virtudes más extraordinarias que una persona puede tener: se ríe de ella misma con facilidad. Silvia tira la piedra y enseña las dos manos!
Un solo tema es el que no deja a Silvia llevar un ritmo cardiaco contante y estable. Esa necesidad de complemento no le permite llevar la batuta de su orquesta en totalidad.
Un guía en su carrera y en su vida le robó el corazón. Ella tiene carácter determinante como buena abogada, pero el talón de aquiles de Silvia se desarrolló a muy temprana edad. El camino le puso a una persona que la quiso y la quiere, la cuida a veces como pareja otras con instinto paternal. Pero como toda pareja o padre hieren, Silvia no ha sido la exepción. Este personaje que le ha causado tormentos y veranos, choques desgarrantes contra la realidad y flotes a otras galaxias, este hombre tan hecho que en el fondo lo que tiene es el corazón desecho. Y con el tiempo los papeles se invirtieron y son años los que Silvia lleva queriendolo con todo el amor al prójimo que ella conoce, es ahora ella la que a veces lo quiere con institno maternal.
Una situación sin lugar a duda excesivamente peculiar, única. Una situación que no se compara con la de nadie , una situación que por lo menos ahora Silvia tiene bajo control, no digo que sano, pero por lo menos ya no causa depresión y eso es tal vez el paso más grande que ella ha dad en los últimos años. Silvia escogió vivir, ser feliz, compartirse sin dejarse desgarrar, aprendió a dar la mano sin que le agarraran el codo.
Y no solo eso, Silvia se volvió a enamorar. También le salió mal, pero el aire que le refrescó la cara le trajo un sabor Europeo. Y un buen sabor, porque si alguien ha sabido tratarla como una princesa es ese español que le robó gran parte de la cabeza y el corazón, y supo y entendió que no es necesario sufrir para disfrutar de un buen amor, que si existe quien le ame a uno sin escurrir hasta la última lágrima .
Silvis: La terapia fue lo mejor que te pudo haber pasado, has mejorado muchisimo, siempre con chiripiorcas pero eso ya es parte de tu esencia. Para esta Navidad te deseo más valor todavía para salir adelante y dejar atrás situaciones que te hayan hecho sentir estancada y no logras liberarte del todo aunque hayás mejorado, pero no podés parar ahora que tenés el impulso interiorizado. Me imagino que sabés lo bien que se siente ver a una amiga que uno quiere tanto salir adelante de un estancamiento.. ya entiendo lo feliz q te sentiste cuando yo sali del mio(ojala falte mucho para encontrarme con otro obstaculo q me estanque)
